Imagen

Siesta escurridiza.

Bajo las ramas del cerezo. 12 abril 2015

Bajo las ramas del cerezo.
12 abril 2015

Esta foto ya aparece en el último post de Tocando Tierra, pero he pensado que se merece una en imagínate para ella solita.

Está hecha desde debajo del cerezo, del espléndido cerezo, en su pleno apogeo de floración.

A este festival visual le acompañaban el fresco olor primaveral y el suave zumbido de las abejas; un espectáculo digno de ver y sentir…

Pensé en disfrutarlo a tope, echándome una siestecita bajo el árbol, dejándome llevar por el sopor del solecillo y del murmullo, embelesándome con una última visión medio borrosa de esta maravillosa vista, justo antes de abandonarme a un sueño tranquilo y placentero…

Pero no pudo ser,y con las ganas me quedé; el deber me reclamaba, como a los soldados, como a los payeses, y como a todos.

La siesta al pie del cerezo en flor tendrá que esperar, como mínimo, un año más.

Donde el camino lleve.

Hasta aquí me ha llevado, de momento, esta aventura. Hasta aquí he llegado. Cuatro libros. Cuatro hazañas. Cuatro ilusiones. Lo mejor: haberlos compartido. Lo peor: haber llegado al final. Es cierto. No es exactamente el final;  Tal vez sólo sea … Sigue leyendo

El Programa Apollo: Un gran salto VII. Apollo 13: Sarampión+un bote salvavidas+un calcetín usado+un fantástico equipo humano=Éxito.

Los supersticiosos pensaban que, por ser el 13, las cosas podrían salir mal. Muchos, incluso, tal vez llegaran a calificar la misión de fracaso aunque, posteriormente, se la llamó “fracaso exitoso”… Sea como sea, el Apollo 13, para mí, es uno … Sigue leyendo

¿Seres racionales? ¿O seres emocionales?

Los seres humanos somos capaces de pensar e, incluso, de controlar nuestras emociones. Tenemos la capacidad de resolver problemas de lógica, de leer, escribir, diseñar máquinas… Por todo esto, nos hemos autoproclamado “seres racionales”.  Pero, en realidad, ¿somos tan racionales … Sigue leyendo

Imagen

Sentimiento ancestral.

Sentimiento ancestral 29 diciembre 2014

Sentimiento ancestral
29 diciembre 2014

El Solsticio ha pasado; los días son cortos y las noches largas; el Sol sigue su camino, bajito y débil, bañándonos con sus rayos oblicuos, obsequiándonos con su tibia caricia cuando las nubes se lo permiten, arrancando suspiros de vida a la fría tierra, que, en espera de su explosivo despertar primaveral, va dando sus frutos, generosa y espléndida, como siempre.

Me agacho para plantar, y toco con mis manos la tierra húmeda y gélida; cada una de las plantas que pongo en ella, vivirá gracias a su sustento y al Sol; cada una de esas pequeñas matas, dará su fruto llegado el momento…

Ahora, arrodillada sobre ese suelo que nos da de comer semana a semana, comprendo y comparto la adoración de nuestros ancestros por la Tierra, del Sol, el Agua y el Aire.

Ahora, me dejo llevar por esa sensación ancestral, olvidada y perdida tras generaciones de civilizada evolución, y siento, por fin, que formo parte a esa delicada obra de arte anónima: la Vida.