Incapacidad temporal por enfermedad ordinaria.

“La Ley General de la Seguridad Social define la Incapacidad Temporal (IT) como la situación en la que un trabajador, por causa de enfermedad o accidente, se encuentra imposibilitado para el desempeño de su trabajo y recibe asistencia sanitaria por parte de la Seguridad Social con una duración máxima de 12meses prorrogables por otros seis, cuando se presuma que durante ellos pueda ser dado de alta médica por curación o mejoría.” (Fuente)

Durante el año pasado, excepcionalmente, tuve que faltar al trabajo por IT un total de 18 días. No por capricho, sino porque realmente no estaba en condiciones de ir a trabajar. Y menos aún teniendo en cuenta que en mi trabajo un despiste puede ser fatal, y que gran número de mis pacientes son recién nacidos, susceptibles de atrapar al vuelo cualquier enfermedad infecciosa.

Por otra parte, cada año en mi empresa, como en muchas otras, se nos encargan a los trabajadores una serie de trabajos a realizar y objetivos a cumplir. Si a final de año los has conseguido, pues tienes una paga de objetivos; si no, no.

Hasta aquí, nada de particular. Pero resulta que según el convenio por el que se rige la empresa en la que trabajo, si faltas más de 15 días en un año por causa de enfermedad (con su justificación médica, por supuesto), te descuentan un tanto por ciento de tu paga de objetivos, a pesar de que los hayas hecho perfectos al 100%. ¿Por qué? Dicen que para penalizar a las personas que se cogen la baja a la ligera cuando les va bien y sin estar enfermas en realidad.

¡JA! ¡Y unas narices!

Si eso fuese así, sencillamente exigirían presentar la baja médica, y a quien no la presentase le penalizarían como correspondiese.

Pero no. Parece ser que lo más adecuado, según algunas patronales y empresas, es penalizar a los que se ponen enfermos de verdad, a los que, responsablemente, deciden que es mejor quedarse en casa porque saben que no estarán al 100% y podrían cometer un error (que en caso de los sanitarios y otras profesiones, probablemente acarrearía nefastas consecuencias sobre terceras personas y sobre ellos mismos).

En resumidas cuentas. Se trata de un sistema perfecto para que:

  1. La empresa se ahorre dinero (¿Dónde va a parar ese dinero?).
  2. El trabajador afectado decida pasar de todo en adelante.
  3. El trabajador afectado se rija por la ley del mínimo esfuerzo en adelante.
  4. El trabajador afectado falte al trabajo 14 días a lo largo del año siguiente sin presentar baja laboral.
  5. Los trabajadores se sientan presionados a ir a trabajar estando enfermos.
  6. Reducir el rendimiento laboral a gran escala.

Pero no pasa nada, oigan; no se preocupen, que esto sólo es una de tantas cosas que funcionan mal en este país. Otro día ya hablaremos de más…


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