London 2014. Donde la imaginación y la realidad se cruzan.

Tres fuimos las personas que viajamos a Londres, arrastradas por un arrebato de locura.

Tres son los puntos de vista desde los que podría narrarse esta pequeña (o gran) aventura.

Tres serán los recuerdos que perdurarán en las memorias.

Tres personas. Tres vivencias. Tres recuerdos. Y un solo sentimiento compartido que nació un buen día, sin previo aviso, como si nada…

El origen... Octubre 2013. By Esther.

El origen…
Octubre 2013.
By Esther.

¿Quién nos iba a decir, en aquel momento, que acabaríamos como acabamos? 😀

He aquí el relato, el recuerdo, el punto de vista, de una de las tres personas.

Sólo os adelanto una cosa: lo mejor, por supuesto, la compañía 😉

And now, take a deep breath because… The game is on!

24 de octubre de 2014.

16:25 h, Estación de RENFE de Badalona. Me despido de Carlos que, un poco morriñoso ( <3 ), me ha acompañado desde casa, y salgo corriendo a coger el tren que ya anuncian por la megafonía.

Estoy tan emocionada que no lo puedo resistir y disparo la primera foto tan pronto como me acomodo en el asiento, rumbo al aeropuerto de Barcelona. En la imagen somos dos; falta una más, pero la llevamos en el corazón 😉

Vaya dos patas pa un banco...  Octubre 2014.

Vaya dos (tres) patas pa un banco…
24 de octubre de 2014.

Parafraseando al genial Groucho, “en un viaje como éste, no debe uno(a) privarse de ninguna comodidad”, así que nos lo vamos a tomar con calma chicha y vamos a meternos entre pecho y espalda una buena merendola en el aeropuerto, aderezada con las risas y los nervios por la inminente aventura.

Deliciosa merienda en el aeropuerto. 24 octubre 2014.

Deliciosa merienda en el aeropuerto, con vistas a los aviones.
24 de octubre de 2014.

Al final, después de llenar los buches, tenemos que correr un poco para llegar al embarque. Pero, tranquis, que todo va bien y, tras embutir a presión el bolso (regalo de 40 añitos de mis compis de trabajo) en la maleta, y tenerlo que volver a sacar tres veces para entregar el DNI en cada uno de los controles, conseguimos coger el avión sin percances 😀

OMG... ¡Que nos vamos de verdad! 24 de octubre de 2014

OMG… ¡Que nos vamos de verdad!
24 de octubre de 2014

Al cabo de un par de horas, aunque todavía no me lo puedo creer, ya pisamos suelo británico.

¡Sí! El tráfico va al revés, la gente habla en inglés y, en mi primer paseo a pie por las calles londinenses, comprobamos que las cabinas y los autobuses (de dos pisos) son rojos 😉

¡Sí! ¡Ya estamos en Londres! 24 de octubre de 2014.

¡Sí! ¡Ya estamos en Londres!
24 de octubre de 2014.

Autobús noctámbulo en Harrow on the Hill. 24 de octubre de 2014.

Autobús noctámbulo en Harrow on the Hill.
24 de octubre de 2014.

El hotel es un encanto. Desde el primer momento, me encuentro como en casa. ¡Mil gracias, Mofi!

Old Etonian. Acogedor y entrañable. 24 de octubre de 2014.

Old Etonian. Acogedor y entrañable.
24 de octubre de 2014.

A pesar del cansancio y el sueño, disfruto lo indecible en ese primer paseo por Harrow on the Hill, atravesando, con calma, las tranquilas calles con sus casitas que recuerdan inevitablemente a las de un pueblo bien cuidado, y que contrastan con las luces y los edificios altos de la bulliciosa City, extendida al pie de la colina, esperándonos…

Es hora de dormir, pero mañana… ¡Prepárate, London!

Mi habitación. Me encantó :) 24 octubre 2014

Mi habitación. Me encantó 🙂
24 octubre 2014

 

25 de octubre de 2014.

La alarma del móvil no suena; supongo que la he programado mal. Pero no importa porque, de hecho, me despierto bastante antes de la hora prevista.

Desde la ventana del cuarto de baño de Palmira, tenemos una preciosa vista de Londres, con su cielo nublado y todo. Los nervios se me comen mientras la contemplo.

London desde Harrow on the Hill. Photo by my dear friend Palmira. 25 de octubre de 2014.

London desde Harrow on the Hill.
Photo by my dear friend Palmira.
25 de octubre de 2014.

¡¡¡Qué emoción!!! El metro nos lleva directamente a nuestro destino número 1: ¡Baker Street!

Estoy en un sueño.

Lo primero es lo primero: ¡¡¡Baker Sreet!!!  25 Octubre 2014

Lo primero es lo primero: ¡¡¡Baker Sreet!!!
25 Octubre 2014

Cada detalle, por insignificante que pueda parecer, me parece fantástico. ¡Un cartel que indica hacia dónde está el 221B! Jajajaja…

Cartel hacia el 221B. 25 Octubre 2014.

Cartel hacia el 221B.
25 Octubre 2014.

Y, por fin, nos encontramos delante de la casa de Sherlock Holmes, John Watson y la inigualable Sra. Hudson 🙂

Por cierto, fijaros bien en el edificio: las ventanas, la entrada… Todo. Luego os explico.

221B de Baker Street. 25 octubre 2014.

221B de Baker Street.
25 octubre 2014.

Primer plano del 221B. 25 de octubre de 2014.

Primer plano del 221B.
25 de octubre de 2014.

Después de pasar por la tienda (puerta de la derecha) a comprar las entradas para el museo (puerta de la izquierda), el chico de la puerta, muy simpático él, vestido de época, nos hace un par de memorables fotos.

Eh, ¿No os decía que este viaje ha sido compartido entre tres? El tiempo y el espacio, en esta ocasión, no han sido obstáculo 😉

Holmes & Watson... & Holmes! :) 25 octubre 2014.

Holmes & Watson… & Holmes! 🙂
Collage by my dear friend Esther.
25 octubre 2014.

Yo no sé con cuál de los dos personajes me siento más identificada, estoy indecisa; pero creo que el sombrero de Sherlock me queda mejor (jeje).

Watson & Sherlock. 25 octubre 2014.

Watson & Holmes.
25 octubre 2014.

El interior de la casa es una locura; cada mínimo detalle habla de Holmes y Watson, de sus aventuras, de las tardes juntos en su salita, deduciendo y pensando el detective mientras rasca, ensimismado, el violín, y, observándole atentamente, el doctor, fascinado y paciente. Me siento como dentro de una de las novelas, como formando parte real de ellas… ¡Parte real de las novelas! ¡Menuda paradoja! Ya decía yo que, en esta ciudad, la fantasía y la realidad se cruzan (al menos en mi cabeza).

El salón de Holmes y Watson. 25 Octubre 2014.

El salón de Holmes y Watson.
25 Octubre 2014.

El salón desde otra perspectiva. Photo by my dear friend Palmira. 25 Octubre 2014

El salón desde otra perspectiva.
Photo by my dear friend Palmira.
25 Octubre 2014

¡Ojo a los detalles!

La mesa, puesta.  25 de octubre de 2014.

La mesa, puesta.
25 de octubre de 2014.

El escritorio. 25 de octubre de 2014.

El escritorio.
25 de octubre de 2014.

El maletín del doctor, ¡con sus iniciales y todo! 25 de octubre de 2014.

El maletín del doctor, ¡con sus iniciales y todo!
25 de octubre de 2014.

Detalle del maletín de Watson por dentro. 25 octubre 2014.

Detalle del maletín de Watson por dentro.
25 octubre 2014.

El rincón de Holmes, lleno de cacharritos de química, y con su violín. 25 de octubre de 2014.

El rincón de Holmes, lleno de cacharritos de química y, cómo no, con su violín.
25 de octubre de 2014.

Lo de poder sentarse en los sillones es la guinda…………… ¡Me siento como Holmes o Watson! (en los dos sentidos de la palabra 😉 )

En los sillones. Collage by my dear friend Esther. 25 octubre 2014.

En los sillones.
Collage by my dear friend Esther.
25 octubre 2014.

En fin, después de firmar en el libro de visitas, hacemos fotos sin parar por toda la casa, y más que hubiera hecho.

Firmando (1) 25 de octubre de 2014.

Firmando (1)
Photo by my dear friend Palmira.
25 de octubre de 2014.

Firmando (2) 25 octubre 2014.

Firmando (2)
25 octubre 2014.

DSC_0097

Haciendo fotos sin parar (1)
Photo by my dear friend Palmira.
25 octubre 2014.

Haciendo fotos sin parar (2). Dormitorio de Holmes. 25 octubre 2014.

Haciendo fotos sin parar (2). Dormitorio de Holmes.
25 octubre 2014.

Haciendo fotos sin parar (3).  Dormitorio de Holmes. 25 octubre 2014.

Haciendo fotos sin parar (3).
Dormitorio de Holmes.
25 octubre 2014.

La escalera nos encantó. ¡Crujía y todo! 25 octubre 2014.

La escalera nos encantó. ¡Crujía y todo!
Photo by my dear friend Palmira.
25 octubre 2014.

Ya digo: la escalera tenía un no sé qué adictivo... 25 octubre 2014.

Ya digo: la escalera tenía un no sé qué adictivo…
25 octubre 2014.

En los dormitorios de Watson y de la sra. Hudson, se pueden contemplar recreaciones de diferentes escenas de las novelas, y objetos relacionados con las mismas. ¡Una frikigozada!

Detalles novelas (1) 25 octubre 2014.

Detalles novelas (1)
25 octubre 2014.

Detalles de las novelas (2). 25 octubre 2014.

Detalles de las novelas (2).
25 octubre 2014.

Detalles novelas (3). 25 octubre 2014

Detalles novelas (3).
25 octubre 2014

Escenas novelas (1) 25 octubre 2014.

Escenas novelas
25 octubre 2014.

Una vez visitada la casa de abajo a arriba y de arriba a abajo, vamos a la tienda, donde no puedo evitar comprar algunos recuerdos a precio bastante descabellado. Pero, ¡en fin!, es una vez en la vida.

Y, después, ¡siguiente parada!: a tan solo cuatro estaciones de metro más allá, tenemos el otro 221B, el de la serie Sherlock (BBC), que tan sanamente obsesionadas nos ha tenido durante los últimos meses (jejeje)…

Ubicación de los 221B. (Google Maps) 25 octubre 2014.

Ubicación de los 221B.
(Google Maps)
25 octubre 2014.

Y, hablando de metro, una curiosidad: ¿sabíais que la estación antigua de Baker Street pertenece a la primera línea de metro del mundo, inaugurada el año 1863? Y lo mejor: en esencia, está igual que en su época, cuando las locomotoras eran de vapor.

Estación de metro de Baker Street en la actualidad. 25 de octubre 2014

Estación de metro de Baker Street en la actualidad.
25 de octubre 2014

¿Os podéis imaginar una estación de metro con máquinas de vapor pasando cada 10 minutos? Estando allí, bajo la bóveda de mohosos ladrillos que llevan 150 años siendo testigos del trajín y vaivén de trenes y pasajeros, observando las lámparas -iguales que las originales (¿o serán las mismas?)-… casi tengo la sensación de encontrarme dentro de “Rescate”, el tercer libro de Weirdo y John; si cierro los ojos, podría verlos…

Estación de Baker Street, año 1863. http://www.ltmuseum.co.uk/press-and-media/press-images

Estación de Baker Street, año 1863.
http://www.ltmuseum.co.uk/press-and-media/press-images

Ladrillos mohosos del siglo XIX. 25 octubre 2014.

Ladrillos mohosos del siglo XIX.
25 octubre 2014.

Nena disfrutando del momento "Estación añeja-Weirdo y John". 25 octubre 2014.

Nena disfrutando del momento “Estación añeja-Weirdo y John”.
25 octubre 2014.

Perdonad el rollo sobre el metro, pero es que fue uno de mis momentazos…

Decía que nos íbamos al otro 221B que, en realidad, es el número 187 de North Gower Street.

North Gower Street; el otro Baker Street. 25 octubre 2014.

North Gower Street; el otro Baker Street.
25 octubre 2014.

¿Os acordáis de que os dije antes que os fijaseis en el edificio del verdadero 221B? Pues bien, atentos al edificio del otro 221B….

El otro 221B. 25 octubre 2014.

El otro 221B.
25 octubre 2014.

… ¿Os dais cuenta? ¡Son exactamente iguales! En esta serie, han cuidado hasta el último detalle. Creo que el equipo de guionistas y dirección son, en realidad, unos megafrikifans de Sherlock Holmes.

Y, hablando de megafrikifans…

Sherlock & John &... ;) 2 de las 3 megafrikifans. Collage by my dear friend Esther. 25 octubre y 11 de agosto 2014.

Sherlock & John &… 😉
Collage by my dear friend Esther.
25 octubre y 11 de agosto 2014.

Realmente, estar allí, en el lugar del rodaje de tantas escenas, me hace muchísima ilusión, pero lo mejor, lo que me causa una sensación más fuerte, es la siguiente parada: St. Bart’s Hospital.

Las frases de la famosa secuencia, el dramatismo de la caída y lo que ésta supone, sus expresiones (¡menudos actorazos!), los sentimientos… Todo aparece en mi cabeza como un torbellino y, finalmente, después de comer, arrastro a Palmira a regresar allí para poder acabar de disfrutar y saborear a tope el momento. ¡Carpe Diem! ¿Quién sabe cuándo volveré allí, ni si volveré?

Ah, claro, y no pude evitar, enmedio de esa vorágine de emoción, pedirle a Palmira que me ayudase para hacer la frikifoto con la imagen en la pantalla de la tableta superpuesta al escenario real (jeje). ¡Gracias, Pal 😉 !

Y… Bueno, creo que hubo alguien más para quien la visita al hospital fue algo especial…

"This phone call..." Collage by my dear friend Esther. 11 agosto y 25 octubre 2014.

“This phone call…”
Collage by my dear friend Esther.
11 agosto y 25 octubre 2014.

Pero, aunque la Sherlockmanía fue lo que desencadenó este viaje, no todo iban a ser Sherlockuras.

¡¡¡La City nos espera!!!

Las primeras cosas no Sherlockeras que vemos, por casualidad, son una casita medieval, construída en el año 1240 (ahí es na), a la entrada del recinto perteneciente a la iglesia de St. Bartholomew, justo al lado del hospital, y la catedral de St. Paul, que está allí mismo.

La casita en cuestión nos encanta, y nos resulta alucinante que haya aguantado tantos años en pie, aunque parece que se sujete en pie gracias a los edificios que tiene al lado.

 

Fachada trasera de la casita medieval. 25 octubre 2014.

Fachada trasera de la casita medieval.
25 octubre 2014.

Por cierto, comimos con vistas a la catedral en uno de los innumerables Pret a Manger que hay en la ciudad.

Vista lateral de la Catedral. 25 octubre 2014.

Vista lateral de la Catedral.
25 octubre 2014.

La Catedral es una mole inmensa, con pinta de edificio oficial, más que de iglesia. La cúpula es impresionante.

Fachada principal de la Catedral. 25 octubre 2014.

Fachada principal de la Catedral.
25 octubre 2014.

No nos podemos entretener en mirarla con detalle, ni en entrar, claro. ¡Todavía nos quedan muchas cosas por ver!

Volvemos al metro y, por error, vamos hacia London Bridge, aunque a donde queríamos llegar era a la Torre, que queda como a 1 Km. De todas maneras, aprovechamos para hacer unas fotos la mar de majas y para dar, después, un buen paseo por la rivera del Támesis.

En esta zona, la desbordante energía de la City se palpa y se respira en cada rincón.

Foto desde el London Bridge. 25 de octubre 2014.

Vista desde el London Bridge hacia el este.
25 de octubre 2014.

Vista desde el London Bridge hacia el oeste. 25 octubre 2014.

Vista desde el London Bridge hacia el oeste.
25 octubre 2014.

Una vez en la Torre, no sé por qué, nos da por hacer un recorrido alrededor de todo el recinto. ¡No se puede andar del gentío que hay! Suerte que, después de la hazaña, y de conseguir unas fotillos del Tower Bridge y de la espectacular colección de edificios de diseño de la otra orilla, tengo ocasión de merendar como Dios manda: ¡Fish & Chips, a la salud de mi suegra! (que fue quien me encargó que lo probase).

¡Fish & Chips, la merienda de los campeones! 25 octubre 2014

¡Fish & Chips, la merienda de los campeones!
25 octubre 2014

Total, que mientras que yo me pongo hasta las cejas de pescado rebozado a las 6 de la tarde delante de la Torre de Londres, Palmira me hace un book de fotos. Creo que no hace falta añadir que nos partimos de risa las dos con la tontería… 😀

Os pongo sólo dos para no aburriros 😉

Risas & Fish (1). Photo by my dear friend Palmira. 25 de octubre 2014

Risas & Fish (1).
Photo by my dear friend Palmira.
25 de octubre 2014

Risas & Fish (2). Photo by my dear friend Palmira. 25 Octubre 2014.

Risas & Fish (2).
Photo by my dear friend Palmira.
25 Octubre 2014.

En fin, con el rollo del pescado éste no he puesto las fotos del puente y de los edificios súpermodernos… Ahí van.

Tower Bridge. 25 Octubre 2014.

Tower Bridge, con un autobús y todo.
25 Octubre 2014.

Tower Bridge & Friends. 25 octubre 2014

Tower Bridge & Friends.
25 octubre 2014

Edificios chachiguays al contraluz del atardecer. 25 octubre 2014.

Edificios chachiguays al contraluz del atardecer.
25 octubre 2014.

Trafalgar Square. 25 Octubre 2014.

Trafalgar Square.
25 Octubre 2014.

 

 

Con todo, el día se acaba; empieza a oscurecer y nos damos cuenta de que no vamos a poder ir a Hyde Park.

A cambio, la noche nos ofrecerá unas espectaculares imágenes del Big Ben, la noria y Piccadilly Circus, después, eso sí, de un peculiar paseo hasta Trafalgar Square en el primer autobús que cogemos y que, casualmente, es antiguo. ¡Una monada! 🙂

Nuestro autobús. 25 octubre 2014

Nuestro autobús por delante.
25 octubre 2014

Nuestro autobús por detrás. 25 octubre 2014

Nuestro autobús por detrás.
25 octubre 2014

El autobús, por dentro. 25 octubre 2014

Nuestro autobús por dentro.
25 octubre 2014

Por supuesto, hacemos el recorrido en el piso de arriba y, en cuanto podemos, nos sentamos en primera fila. ¡Nunca un viaje en autobús me había parecido tan divertido!

Hacemos tantas fotos y ganseamos tanto que hasta la gente que tenemos detrás se lo pasa bien con nosotras 😀

Las guiris más guiris de todo el autobús... 25 de octubre de 2014.

Las guiris más guiris de todo el autobús…
25 de octubre de 2014.

Parecemos tontas haciendo tantas fotos, pero oye, lo que nos reímos…

Foto de la foto :) 25 de octubre 2014.

Foto de la foto 🙂
Photo by my dear friend Palmira.
25 de octubre 2014.

Desde el autobús. 25 octubre 2014.

Por la ventanilla del autobús.
25 octubre 2014.

Tiene narices la cosa: no sé de qué hice más fotos, si del autobús o del Big Ben… Pero de éste último, como quien más quien menos ya lo ha visto en las pelis y tal, y lo que realmente vale la pena es contemplarlo al natural, majestuoso y magnífico,  voy a poner sólo un par.

Big Ben (1) 25 Octubre 2014

Big Ben (1)
25 Octubre 2014

Big Ben (2) 25 Octubre 2014

Big Ben (2)
25 Octubre 2014

Y ésta, dedicada a Esther, que disfrutó como una enana con el “relojito” 😉

El Big Ben de Esther. Photo by my dear friend Esther. Agosto 2014.

El Big Ben de Esther.
Photo by my dear friend Esther.
Agosto 2014.

Allí al ladito, mirando en el otro sentido al que estaba mirando en esta última foto, está la noria. Para la próxima vez, a ver si podemos subir…

Noria (1) 25 octubre 2014.

Noria (1)
25 octubre 2014.

Noria (2) 25 octubre 2014.

Noria (2)
25 octubre 2014.

Cuando llegamos a Piccadilly, mientras que yo me pregunto a mí misma cuánta pasta pagarán las empresas por anunciarse ahí, Palmira me dice que lo suyo es hacer una foto de los anuncios con el angelito incluido, así que…

Anuncios angelicados. 25 octubre 2014.

Anuncios angelicados.
25 octubre 2014.

No puede faltar el selfi de rigor 😉

Selfi en Piccadilly Circus. Photo by my dear friend Palmira. 25 octubre 2014.

Selfi en Piccadilly Circus.
Photo by my dear friend Palmira.
25 octubre 2014.

A estas horas ya estamos medio agotadas. Los pies empiezan a dolerme, pero todavía queremos ir a Harrods para acabar de comprar cosillas a los niños y a los no tan niños.

Desde ese momento, todo son desventuras, pero no nos importa demasiado. ¡Es nuestro viaje de 40 años y esas nimiedades no importan!

Después de una buena pateada por las concurridísimas calles, y de coger otro autobús que navega a través del denso y, a ratos, desorganizado, tráfico londinense, conseguimos llegar por fin al centro comercial… que acababa de cerrar.

Harrod's y el terrible tráfico. 25 octubre 2014

Harrods y el terrible tráfico.
25 octubre 2014

Sin embargo, vale la pena haber ido hasta allí para verlo iluminado 🙂

Harrod's. 25 octubre 2014.

Harrods.
25 octubre 2014.

Pero el lío todavía no ha acabado. La boca de metro de al lado del gran almacén está cerrada, así que, hala, a patear en busca de otra…

Durante el “paseazo” que nos damos, a toda castaña porque ya es muy tarde, descubrimos un concesionario de coches con unos deportivos megachulos que le habrían encantado a Diego, y una zona llena de bares de pakistaníes, o indios, o lo que fueran que, sentados en terracitas, fuman sus cachimbas tranquilamente.

Deportivo megachulo. Foto dedicada a Diego. 25 octubre 2014.

Deportivo megachulo. Foto dedicada a Diego.
25 octubre 2014.

No sé cuánto rato hemos pateado, ni sabría ahora identificar en un plano por dónde pasamos; lo que sí sé, desde luego, es que cuando conseguimos llegar al metro para regresar al hotel, estoy para el arrastre (nada que una buena cena y unas horitas de sueño no puedan remediar), pero contentísima con el día que hemos pasado y disfrutando todavía de los pequeños detalles, como volver a pasar una vez más por mi estación favorita 🙂

Felizmente agotada :) 25 octubre 2014.

Felizmente agotada 🙂
25 octubre 2014.

Mi estación favorita. 25 de octubre de 2014.

Mi estación favorita.
25 de octubre de 2014.

Pero esperad, que nuestras pequeñas calamidades no acaban con la complicada búsqueda de la boca del metro. Cuando salimos, ya en Harrow on the Hill, decidimos coger un autobús para ir hasta el hotel, que está a unos 10-15 minutos caminando a paso ligero. Pues bien, después de esperar durante media hora de reloj, y de ver pasar dos veces cada uno de los vehículos que pasaban por la parada, excepto los nuestros, desistimos y nos vamos andando. Por supuesto, cumpliendo la Ley de Murphy al pie de la letra, los dos autobuses nos adelantaron cuando íbamos ya a medio camino…

But don’t worry! Desde luego, la cosa tuvo su gracia 😉

Una vez en el hotel, la deliciosa cena, la simpatía de los camareros, la acogedora habitación y, por último, antes de decidirnos a dormir, la cháchara tiradas en la cama, en pijama, como dos colegialas, hacen que el cansancio se evapore y que todavía me queden fuerzas para compartir con los más cercanos (que ahora están allí, lejos, en casa) nuestras aventuras del día.

La jornada, intensa e increíble, a la que hemos extraído hasta la última gota de jugo, disfrutado a tope cada segundo, ha terminado. Al acostarme y apagar la luz, tengo la sensación de que hayan pasado varios días desde que me levanté con las primeras luces del alba… ¡Y todavía queda mañana!

 26 de octubre de 2014.

Conservo el convencimiento de que lo vamos a pasar genial hoy, pero un sentimiento de penilla, que entierro para que no moleste, me rasca el estómago diciéndome que el tan esperado viaje toca a su fin.

La sensación es agridulce…

Pero ¡no! Ahora no es momento de nostalgias. ¡Todavía tenemos unas cuantas horas por delante, y las vamos a aprovechar al máximo!

Amanece el último día. 26 octubre 2014.

El principio del fin.
26 octubre 2014.

Hoy visitamos, por fuera, el Observatorio de Greenwich, con su meridiano 0 y todo.

Parque de Greenwich, con el observatorio al fondo. 26 octubre 2014.

Parque de Greenwich, con el observatorio al fondo.
26 octubre 2014.

Aunque no se vea el observatorio en esta foto, la pongo porque me mola cómo hemos quedado 🙂

Estamos en Greenwich! Photo by my dear friend Palmira. 26 octubre 2014.

Estamos en Greenwich!
Photo by my dear friend Palmira.
26 octubre 2014.

Resulta ciertamente emocionante pensar que en este lugar trabajó el mismísimo Isaac Newton, pero somos unas irreverentes y no podemos evitar hacer el ganso todo lo posible mientras nos hacemos fotos en el meridiano.

Gansadas meridionales (1) 26 octubre 2014

Gansadas meridionales (1)
26 octubre 2014

Gansadas meridionales (2) 26 octubre 2014

Gansadas meridionales (2)
26 octubre 2014

Gansadas meridionales (3) 26 octubre 2014

Gansadas meridionales (3)
Photo by my dear friend Palmira
26 octubre 2014

Después, nos sentimos un poco… no sé qué palabra escoger, pero bueno, algo así como “nosotraspasamosdelrollocientíficoytodoeso;sóloqueremosverlatiendaylodemásnosrepampinfla”, cuando preguntamos sólo por la tienda a un par de personas (y no por la entrada para hacer la visita completa al observatorio)…

Sin embargo, a pesar de que no hay tiempo para mucho más, conseguimos reunir unos minutos para algunas cosas serias 😉

La próxima vez, esperamos poder ver el observatorio por dentro.

El observatorio, por fuera. 26 octubre 2014.

El observatorio, por fuera (ojo al nombre de la cafetería).
26 octubre 2014.

Un trocito del telescopio de Herschel. Photo by my dear friend Palmira. 26 octubre 2014

Un trocito del telescopio de Herschel ( lo que queda).
Photo by my dear friend Palmira.
26 octubre 2014

Esto me encantó: las bases de nuestro universo, todo lo que limita y, a la vez, da alas al ser humano, plasmado en una sola pared…

El tiempo y el espacio. 26 de octubre de 2014.

El tiempo y el espacio.
26 de octubre de 2014.

Va, venga, una foto seria del meridiano 😉

El Meridiano de Greenwich. 26 de octubre de 2014.

El Meridiano de Greenwich.
26 de octubre de 2014.

La vista de Londres desde allí es bastante espectacular. Lástima la neblina, aunque me temo que es parte inherente del paisaje.

Londres desde Greenwich. 26 de octubre 2014.

Londres desde Greenwich.
26 de octubre 2014.

Esta foto no sé si es muy seria, pero el parque tiene unos robles tan majos que me es imposible resistirme. ¿Qué habrán vivido estos árboles? ¿Qué nos podrían explicar si hablasen?

Los robles de Greenwich. 26 octubre 2014

Los robles de Greenwich.
26 octubre 2014

El tiempo y el espacio, ésos de la pared de la foto de antes, juegan ahora en nuestra contra. El centro de la ciudad queda en la chimbamba y, si queremos acabar de comprar regalitos para las familys en Harrod’s, tenemos que correr. Por supuesto, descartamos Hyde Park; una excusa para volver…

Un autobús, un par de trenes y, en una hora y pico, nos plantamos en el famoso gran almacén. Visita y compra relámpago por separado, y a los precios más descabellados que he visto en mi vida.

Visita relámpago a Harrod's. 26 de octubre de 2014

Visita relámpago a Harrod’s.
26 de octubre de 2014

Después, corre que te corre, de vuelta al hotel aunque todavía podemos aprovechar para darnos un último capricho: un paseillo en cab desde el metro hasta el hotel.

El último capricho. 26 de octubre de 2014.

El último capricho.
26 de octubre de 2014.

Aún no hemos comido, pero tenemos que salir pitando al aeropuerto.

¡Un momento! ¡Tengo que hacerle unas fotos a la crujiente escalera que tanto nos ha gustado!

La escalera. 26 de octubre de 2014.

La escalera que sube a nuestras habitaciones.
26 de octubre de 2014.

La escalera, crujiendo. 26 octubre 2014.

La escalera, crujiendo.
26 octubre 2014.

Ya nos vamos. ¡Ojo, que es el aeropuerto de Luton, no el de Gatwick! La pequeña confusión nos hace llegar justas, pero la puerta de embarque ni siquiera está anunciada aún cuando miramos los paneles, así que decidimos permitirnos el lujo de comer en otro Pret a Manger… hasta que, de repente, cuando apenas acabamos de empezar a comer, dan el aviso por los altavoces del vuelo a Barcelona.

Yo (con la boca llena): ¿Han dicho algo de Barcelona, no?

Palmira (ídem): ¡Es el nuestro!

OMG, hay 15 minutos caminando hasta la puerta de embarque. ¡Corred, insensatas!

Bah, no era para tanto. No son 15 minutos y, mientras Palmira hace cola para el embarque, me da tiempo de hacer una visita al sr. Roca.

En escasos instantes, ya estamos en el avión, de vuelta. ¡Uf! ¡Menuda aventura!

Ya estamos en el avión. 26 de octubre de 2014.

Ya estamos en el avión.
26 de octubre de 2014.

Sobrevolando tierras (y nubes) británicas. 26 octubre 2014.

Sobrevolando tierras (y nubes) británicas.
26 octubre 2014.

Ahora sí, el viaje toca a su fin. Un ataque de melancolía me está acosando, pero lo mantengo a ralla. Ya lo dejaré salir cuando sea el momento. Ahora, todavía podemos pasar un buen rato charlando y en el avión.

Sin embargo, cuando llegamos al Prat y nos separamos para volver a casa, el ataque aprieta fuerte y tengo que darle un poco de salida en el tren, escribiendo, que siempre va bien para desahogarse:

“Ya en Barcelona, volverán la rutina y la normalidad, tras 48 horas q han cundido como una semana o, al menos, ésa es la impresión.
Aún sin acabar de digerir, asimilar e interiorizar esta experiencia, todavía con una sensación de irrealidad q me tiene como en una nube, tras este viaje tan deseado y preparado durante meses, regreso a casa, con los míos.
Igual un día de éstos, mientras cuelgo las demás fotos, o mientras como, o mientras trabajo (quién sabe?), me caigo de la higuera y me digo a mí misma: eh!! Que ya has estado en Londres y has vuelto!! 😉
De momento, miro el vagón del tren de cercanías y todavía se me hace raro q no sea el del Jubilee o el del Metropolitan, a punto de parar en Baker Street, y con el famoso “mind the gap” de fondo…”

Melancolía sobre raíles barcelonenses. 26 octubre 2014

Melancolía sobre raíles barcelonenses.
26 octubre 2014

Pasará una semana antes de que consiga desenrollar el amasijo de todo lo que me ha revuelto este viaje; la maraña de sensaciones y sentimientos, debe reposar y, cuando esté suficientemente fermentada, tal vez las palabras fluyan…

Os dejo con ellas.

Viajar a Londres era una utopía. Un sueño. Una de aquellas cosas que se dicen sin pensar, en broma, creyendo que sólo son eso: comentarios al azar que no llegarán a tomar cuerpo jamás…

Pero, esta vez, ocurrió algo diferente.

Había algo más que imaginación en aquella quimera. Había pasión, anhelo, necesidad.

Necesidad de hacer algo nuevo y distinto. Algo que me sacase de la pura realidad y me transportase allí donde mi imaginación viaja continuamente.

¿Cómo sería eso? Toda mi vida (¡TODA!) fantaseando, creando historias… Historias que sólo eran palpables en mi mente, en mi cabeza llena de pajarillos que me transportaban volando a otros lugares, a otras vidas donde yo podía ser yo.

Después de casi 40 años de inmersión forzosa en la realidad, atada con una cadena de pesada objetividad material que apenas me ha dejado respirar pero que, paradójicamente, ha sido invisible incluso para mí hasta hace poco, después de 40 años sobreviviendo gracias, eso sí, al cariño de y por los míos, los eslabones se han fundido.

Un delirio compartido me sacó de mi prisión incorpórea, y me devolvió las alas que había perdido o, quizás, olvidado; no lo sé.

La amistad, la necesidad y el destino (o la casualidad), desenterraron todo aquello que había sido doblegado y sometido por la imposición. El aire volvió a entrar a borbotones en mis pulmones, haciéndome daño al principio, como cuando un recién nacido toma su primer aliento, pero permitiéndome vivir después.

Ver Esa Ciudad, recorrerla, tocarla, oírla, respirarla… sentir su palpitante energía y compartirla con quienes han formado parte de esta aventura, de esta hazaña simultáneamente imaginaria y real… Es mucho más que un viaje.

Es un antes y un después.

 

 

 


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London 2014. Donde la imaginación y la realidad se cruzan. — 2 comentarios

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